“El Síndrome de Asperger”, nuestro título más vendido en la Feria del Libro de Madrid

“El Síndrome de Asperger, todo lo que los profesores necesitan saber” ha sido, sin duda, aspergernuestro best seller en esta edición de la Feria del Libro de Madrid. Esta obra recoge una completa información sobre este síndrome, a la vez que ofrece pautas prácticas que hacen que la educación sea más accesible para los niños con Asperger y favorece la compresión por parte de los maestros de estos alumnos.

Asimismo, que nuestro segundo libro más vendido haya sido “Trastorno por déficit de atención e hiperactividad” deja patente el enorme interés que suscitan, actualmente, las publicaciones que contribuyen a orientar al profesorado respecto a los alumnos con necesidades especiales, impulsando siempre la inclusión de estos.

Y el tercer libro de nuestra colección que ha resultado más atractivo para los visitantes ha sido “Trabajo y Futuro. La doble maldición del desempleo y el trabajo“. Una interesante obra de esas que hacen reflexionar y replantearse los cimientos y dogmas del pensamiento establecido.

Firmas de autores

Durante esta edición, hemos tenido también el privilegio de contar con la presencia de tres de nuestros autores, firmando ejemplares de sus novedades y libros más populares.

valverdeJesús Valverde estuvo atendiendo a todos los visitantes que se acercaron a conocer su último libro “La relación de ayuda en exclusión social“, creando un improvisado entorno de charla e interesante debate en nuestra caseta.

Por su parte, el profesor Felipe Aguado firmó numerosos ejemplares del libro “Mayo-68. Las nuevas formas de la revolución“, un estimulante recorrido por este movimiento y sus repercusiones en la sociedad actual.

Ayer, clausurábamos este edición pasada por agua de la Feria con la presencia de Enrique Martínez Reguera, quien estuvo firmando ejemplares de toda su imprescindible obra.

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Firmas de autores en la Feria del Libro de Madrid


Un año más, estamos en la Feria de Libro de Madrid con nuestras últimas novedades y algunos de los libros más populares de todas nuestras colecciones. En la caseta 188, los visitantes podrán encontrar interesantes propuestas sobre Pedagogía, Educación, Sociología, Política, Economía, Literatura y Cultura China, entre otras.

 

Asimismo, durante esta edición, contaremos con la presencia de tres de nuestros autores que estarán firmando ejemplares de sus últimas publicaciones. Entre ellas, un imprescindible análisis sobre Mayo 68 y lo que ha quedado de él 50 años después. Apunta en tu agenda estas fechas, ¡esperamos tu visita!

FIRMAS AUTORES

“Los sóviets nos enseñan que la utopía sociopolítica es posible”

Este año se conmemora el centenario de la Revolución Rusa. Cien años que ofrecen una visión más apurada de lo que fue aquel decisivo acontecimiento histórico.

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Portada libro “La utopía de los sóviets”. 2017.

El profesor Felipe Aguado Hernández aprovecha la perspectiva que ofrece la distancia temporal para analizar este movimiento desde un prisma distinto: el de los sóviets, que constituyeron mucho más que una revuelta popular. Así, en su último libro “La utopía de los sóviets en la Revolución Rusa” (Ed. Popular. 2017) nos ofrece una aportación singular que nos habla de utopías, de sus fracasos pero también de sus éxitos.

Charlamos con el autor sobre lo que supuso el movimiento sóviet y sobre las lecciones que podemos aprender, pasados los cien años de aquella Revolución que ha sido – y es- uno de los sucesos más discutidos de la historia.

 

Editorial Popular: A lo largo de este libro, hace un análisis teórico de lo que supuso el movimiento de los sóviets y su papel en la Revolución Rusa. Estos 100 años de perspectiva, ¿qué suponen en la manera de entender aquel movimiento?

Felipe Aguado: Los sóviets fueron entendidos mayoritariamente en el propio seno del movimiento obrero como una insurrección popular a cuyo frente se puso el Partido Bolchevique, que terminó dirigiendo el proceso hacia una toma del poder por los sóviets. Así, tradicionalmente, el protagonismo en el proceso revolucionario del 17 se hizo recaer sobre el Partido Bolchevique, quedando los sóviets como un impulso insurreccional inicial que los bolcheviques supieron dirigir hacia la revolución.  Hoy vamos viendo, cada vez con mayor claridad, que las cosas no sucedieron así, sino que el impulso y el protagonismo  en el proceso revolucionario hay que hacerlo recaer en los propios sóviets hasta que cayeron bajo el control de los bolcheviques en los meses siguientes a “octubre”. El Partido Bolchevique aprovechó la fuerza de ellos para desarrollar su propio programa político,  domeñando sus impulsos utopistas revolucionarios, centrados en una democracia asamblearia directa y en un comunismo integral y real: socialización de los medios de producción, que habrían de gestionar los propios trabajadores, coordinados por los sóviets como órganos de poder popular.

EP: ¿Qué cree que podemos sacar como lección de lo que ocurrió con esta
utopía de los sóviets?

FA: Podemos aprender muchas cosas. En primer lugar, que la utopía sociopolítica es posible. Los sóviets, como antes La Comuna de París de 1871 y después las colectivizaciones en la Guerra Civil española, entre otros muchos momentos históricos similares, nos muestran la capacidad del pueblo para organizarse con democracia asamblearia directa y convertirse en poder popular global para construir un comunismo real. Pero, en segundo lugar, también nos muestran que esas revoluciones utopistas terminaron fracasando, a veces a manos de quienes debieron ser sus garantes e impulsores. Particularmente, la experiencia fue muy trágica en el 17. Estos fracasos muestran una gran debilidad del utopismo político: su falta histórica de organizaciones que lo impulsen y lo sostengan como movimientos asamblearios y comunistas con suficiente visión política. Habría que concluir en la necesidad de esas organizaciones, ya utopistas, que impulsen los movimientos en esa línea En tercer lugar, nos enseñan que organizaciones que no viven en su seno la democracia radical y el sentido utopista de la lucha política, terminan proyectando en la sociedad lo que ellos mismos viven en sus organizaciones: no se da de sí lo que no se tiene.

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EP: Un siglo después, ¿cómo ha impactado el fracaso de esta utopía en la
concepción que actualmente podemos tener de un sistema socio-político
comunista?

FA: Las consecuencias de aquél fracaso han sido trágicas para el futuro de los proyectos de transformación social. La más importante es el fracaso del propio comunismo. La Rusia de después del 17 fue transformándose en una sociedad construida sobre un capitalismo de estado que reproducía todas las lacras del propio capitalismo: explotación económica, dominación ideológica y falta de democracia, si bien con mejoras notables para el pueblo trabajador. La propaganda de los sistemas liberales occidentales ha usado esto como una manifestación del fracaso de todas las ideas transformadoras, a las que ha acusado de “comunistas” al estilo de Rusia. La sociedad ha asumido ésta visión ideologizada y hoy hay que explicar mucho si se quiere mantener una postura de transformación social profunda.

EP: ¿Qué factores cree que podrían haber cambiado el destino de esta Utopía
de los sóviets?

FA: Sin meternos a construir futuribles sin sentido, es evidente que si hubiesen existido en el seno de los propios sóviets organizaciones de mentalidad utopista con suficiente fuerza y visión política, el control de ellos por el Partido Bolchevique podría haber tenido un desenlace distinto. También es cierto que la falta de apoyo de los trabajadores europeos y sus organizaciones al proceso soviético  facilitó el control bolchevique, dándole además una coartada para muchas de sus decisiones.

EP: ¿Cree que el tiempo ha sido justo con este movimiento?

FA: En absoluto. De hecho el papel de los sóviets originarios ha sido silenciado o tergiversado por casi todo el  mundo, tanto entre las organizaciones liberales como entre las socialistas y comunistas. Unos porque no lo entendieron nunca, otros porque temían que un movimiento de tal calibre pudiera extenderse o repetirse en otros lugares, De hecho, el movimiento consejista en Alemania, Hungría o Norte de Italia tras la Guerra Mundial, construido sobre las bases de los sóviets, fue combatido y reprimido por todos, desde los liberales a los socialdemócratas. Hoy nos toca sacar a la luz sus hechos y su sentido real  para poder construir un proyecto utopista  que nos dé esperanzas reales de futuro.

 

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